papel electraLos términos de uso habitual en el entorno empresarial y del comercio, en ocasiones son poco conocidos para el público en general. Este es el caso del denominado papel Electra, un elemento indispensable en el día a día de muchas tiendas y negocios. Te contamos qué es y para qué sirve.

Dos tipos de impresión

A la hora de imprimir tickets y facturas es imprescindible contar con rollos de papel adaptados al tipo de impresora. Existen dos grandes grupos bien diferenciados que determinan el tipo de papel a utilizar, las impresoras de tinta y las térmicas. Estas últimas son de reciente aparición, y su sistema para imprimir no requiere de tinta, sino que se basa en el efecto del calor sobre el papel. Los rollos de papel térmico que se usan en estos dispositivos tienen una doble cara, por uno de los lados se aplica el calor y el otro reproduce las letras y dígitos correspondientes. Esto se consigue gracias a una novedosa tecnología que no requiere de tinta. Esta es una de sus principales ventajas, mientras que su inconveniente más notable es su menor durabilidad, ya que con el tiempo acaban borrándose. Por eso se utiliza fundamentalmente para tickets, comprobantes bancarios y otros documentos que no necesiten guardarse durante largos periodos de tiempo.

Por su parte, las impresoras tradicionales deben ir equipadas con tinta además de un rollo de papel normal, al que para diferenciarlo del térmico se le llama papel Electra. Esta modalidad está especialmente indicada para aquellos documentos que es preciso archivar y conservar de forma indefinida, ya que su durabilidad es mucho mayor y su contenido permanece prácticamente inalterable aunque pase el tiempo.

La importancia de una impresión de calidad

A pesar de la aparición de las nuevas tecnologías y la informatización de buena parte de los procesos, todavía es necesario mantener en papel ciertos documentos y escritos. En estos casos y para garantizar que el contenido esté intacto cuando sea necesaria su consulta, es imprescindible contar con un sistema de impresión de calidad. En este contexto es donde las tradicionales impresoras de tinta o matriciales y el papel Electra cobran mayor protagonismo. Se trata de un papel de un gramaje en torno a los 55 gramos, y con las características idóneas para perdurar y mantener a buen recaudo la información que contiene.